Año nuevo en Las Vegas

Año nuevo en Las Vegas

Llegamos por la tarde del 30 de diciembre listos para retirar las entradas de Love y para pasar Año nuevo en Las Vegas. Apenas ingresamos a la ciudad fuimos a The Mirage para buscar las entradas de Love, el show de los Beatles de Cirque du Soleil. La escena de estar parados en la entrada de semejante hotel, con el motorhome y cuatro vagos en joggings es digna de Los Beverly Ricos.

Ya con las entradas, nos fuimos a buscar un lugar para dormir con el motorhome. Habíamos leído un poco sobre el Circus Circus, pero no nos gustó la ubicación (todo esto sin entender mucho el mapa). No sabemos cómo, pero descubrimos que el hotel Linq tiene un estacionamiento detrás de la rueda gigante, que nos dejaba hospedarnos por 10 dolares la noche.

Obvio no contábamos con pozo para limpiar las aguas grises y negras ni tampoco para cargar la energía, pero contábamos con algunas reservas y evitábamos ir al baño en el vehículo. La vista era hermosa y la ubicación era inmejorable.

Año nuevo en Las Vegas merecía una gran ubicación y la noche del del festejo en un hotel a todo trapo.

Nos bañamos, nos cambiamos y salimos para el show de los Beatles que fue impresionante. No tengo con que compararlo porque jamás había visto un show del Cirque pero soy fan de los Beatles. Así que, si son como yo, ni lo duden, la van a pasar espectacular.

Al salir, fuimos a comer algo a In-N-Out de la falsa promenade y luego a tirar unas fichas al casino. Para sacar fichas, no se hace con efectivo sino con tarjeta de crédito. Sacamos unos dolaritos y jugamos, salimos todos relativamente hechos y habiendo jugado un rato. Caminamos y conocimos un poco más, y al rato nos fuimos a dormir.

Al otro día nos fuimos temprano para el shopping, teníamos que tener estar presentables a la noche. Las Vegas cuenta con dos Premium Outlet al nivel de los de Orlando, asi que aprovechamos. El mayor porcentaje de compras del viaje lo hicimos en estos shoppings. Compramos y compramos, pero no conseguíamos algo para la noche.

Al mediodía comimos en Shake Shack en el mismo complejo. Salimos para el centro a hacer el check in en el hotel (con motorhome de por medio). Compramos las entradas para la fiesta del hotel e ingresamos a la habitación (muy amplia). Dejamos las cosas y salimos a las grandes tiendas de la avenida principal. En un Zara, conseguimos a buen precio cuatro sacos iguales para la noche y no lo dudamos.

Al rato, volvimos al hotel, nos bañamos y nos fuimos a la fiesta que era con cena incluida. La entrada que teníamos incluía dos fiestas: la de nuestro hotel (más boliche, todo cerrado) y la del hotel The Palazzo, que era en una terraza que daba a la Strip. Asi que decidimos ir primero a esa, para poder disfrutar de los fuegos artificiales. Año nuevo en Las Vegas tenia que ser una noche inolvidable.

La comida estaba incluida y la bebida también, salvo algunas excepciones como por ejemplo la cerveza Corona. Por alguna extraña razón, debemos haber tomado 6,7 cada uno sin tener que pagar un solo centavo. Seguro alguno de los bármanes no había entendido el sistema y nosotros lo aprovechamos. También aprovechamos la comida. Le entramos a todo y con ganas, tanto que un rato antes de la medianoche casi madura el knock-out.

Cuando salimos a la terraza, todas las mesas estaban reservadas (se pagaban) excepto una que extrañamente pudimos ocupar. Sigo sin entender como terminamos sentados, con una vista privilegiada y cual hombres de la noche. Tanto que se nos acercaba la gente a la mesa.

Al llegar el momento, disfrutamos de los fuegos artificiales que salen del techo de Treasure Island Hotel (no todos los hoteles tiran fuegos, sino que se ponen de acuerdo por zonas). La calle estaba explotada de gente que estaba buscando lo mismo que nosotros: ver las luces en el fuego.

Ya entrados en 2018, la fiesta de The Palazzo fue muriendo así que nos fuimos rápido para la de The Venetian en la disco TAO. Ahí era un boliche, lleno de escaleras y de salones diferentes, que nunca supimos entender. Nos perdimos, nos encontramos, tomamos unos tragos y bailamos un rato. Pero a las dos de la mañana, la fiesta se apagó (dicen que no hay noche como la Argentina).

Salidos de la fiesta, paseamos por las calles de Venecia, vimos sus ríos y sus góndolas con el cielo completamente de día (de película realmente) y nos adentramos en el casino de nuevo. Esta vez me tocó ganar 100 usd, lo que auguraba un gran 2018 (¿?).

Nos fuimos a dormir y aprovechamos el late check out que nos ofrecieron gratis. Comimos algo y nos pusimos a hacer shopping nuevamente, aprovechando los excelentes precios. Los chicos me siguieron hasta una de mis tiendas favoritas en el mundo: Dick’s Sporting goods, que es una tienda departamental deportiva.

Por la noche, fuimos a uno de los mejores lugares para comer ribs en Las Vegas (sino es el mejor) a un precio razonable. No se encuentra en la strip, sino a un par de cuadras. Se trata de un restaurant dentro de un hotel casino que se llama Ellis Island. El restaurant lleva el mismo nombre y le agrega un BBQ al final.

El menú es corto, tiene solo dos platos que ofrece en porción entera o a la mitad y cada plato principal se sirve con frijoles horneados con cerveza de raíz de Ellis Island, mazorcas de maíz, ensalada de col y pan de ajo. La cocina esta a la vista y probar esas ribs te lleva al recuerdo exacto de haberlas probado por primera vez y que sintieras que no había un mañana. 

Después de ese plato caminamos un poco por la noche de Las Vegas, conocimos algunos hoteles y casinos más, pero golpe de la comida había sido certero: no dábamos más. Al día siguiente, salimos temprano para ir al Gran Cañon y algunos lugares más, pero íbamos a volver a Las Vegas antes de ir a Yosemite.

Ya no era año nuevo en Las Vegas, pero aún así aprovechamos para seguir conociendo. Volvimos a hacer las últimas compras, y yo aproveche la última noche para salir tipo 22 hs y caminar por los principales hoteles y casinos ida y vuelta siempre tratando de ir por los accesos internos. Cuando llegue al Bellagio, disfrute el show de aguas y drones que resultó espectacular. 

El año nuevo en Las vegas será un recuerdo difícil de olvidar, un momento difícil de igualar. Sumamente recomendable para ir con amigos.

 

Las imagenes del día

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El orgullo del oeste se llama In-N-Out

El orgullo del oeste se llama In-N-Out

La gente que nos recibió en Los Ángeles nos había advertido que el orgullo del oeste se llama In-N-Out. Además, nos comentaron que apenas pusiéramos un pie en la ciudad tras bajar del avión íbamos a ir a comer ahí. Y así fue. Llegamos a las 11 de la mañana y al salir, fuimos a un local que estaba a metros del aeropuerto.

El local tiene una decoración retro, como si no hubiese sido jamás modificada en toda su historia. El menú es muy chico, con pocas variantes. Pero contrario al sentido común, eso hace que el lugar sea más increíble.

Investigando un poco, la cadena no ha evolucionado mucho desde que los abuelos de la actual dueña la fundaron en 1948. El pan se sigue horneando cada mañana y en tres fabricas se muele la carne que entregan diariamente a los trescientos treinta y tres locales propios.

Y no es que no les entregan a las franquicias, es que no las tienen. Todos los locales existentes son propios de la marca y todos se encuentran en California.

Esto, le permite aplicar algunas reglas que se cumplen a rajatabla: están prohibidas las lámparas de calor, los microondas y los congeladores. Además, se respeta la misma receta hace 70 años. No se ha cambiado y no se va a cambiar.

Se han hechos los mínimos cambios posibles, por ejemplo, en 2018 se agrego al menú la opción numero 15 que es el chocolate caliente. Siempre hablando del menú a la vista, porque cuentan también con un menú secreto que se pide diciendo las palabras o frases claves para que el empleado que te atiende te entienda. En su web, hay algo de información sobre el no tan secreto menú, pero además hay otros pedidos que siguen sin estar online.

Este menú secreto, fue pedido en su totalidad por una cronista de Serious Eats y detallado en el siguiente articulo. Realmente una locura.

Estos valores y la calidad de sus productos han logrado que In-N-Out tenga fieles seguidores, muchos de ellos famosos actores o personalidades de Hollywood e inclusive de Estados Unidos.

Hablando propiamente de la hamburguesa, las tres o cuatro veces que comimos en el local durante el viaje, siempre pedimos la double-double que es la estrella de la cadena. No sabíamos del menú secreto cuando fuimos. Pero con la doble me bastó para saber que es una hamburguesa excelente.

Aunque prefiero Five Guys y Shake Shack, su historia y su calidad hacen que le tenga un cariño especial y que se ubique en el top tres de burgas yankis. Comimos un par de veces en Los Ángeles, y otro par de veces en Las Vegas, y siempre sentimos lo mismo: El orgullo del oeste se llama In-N-Out.

In-N-Out en fotos
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Primera parada: Los Ángeles

Primera parada: Los Ángeles

Al llegar a nuestra primera parada: Los Ángeles, comimos ahí cerca del aeropuerto en el orgullo del Oeste: In-N-Out. Pero no estaría ni cerca de ser la última vez que comiéramos ahí.

La decoración del local es roja y blanca, la cocina a la vista y tiene una gran hamburguesa que en mi ranking personal se ubica tercera en el país del norte detrás de Five Guys y Shake Shack.

Desde ahí, fuimos a buscar el motorhome que nos sorprendió por su tamaño y comodidad. Ya con la casa rodante en nuestro poder fuimos a Walnut RV Park, que es el lugar que elegimos para dejar nuestro hogar asentado y movernos en auto por LA ya que es una ciudad con muchísimo tráfico y donde no es fácil estacionar un motorhome. Por ejemplo, para ir a Santa Mónica estuvimos dos horas. Si bien el RV Camp estaba bien les recomendamos que lean el post de Santa Mónica para descubrir el mejor RV camp de la zona.

El primer día lo que hicimos fue ir al shopping y al supermercado a comprar provisiones para los próximos días y también chips de celulares para poder comunicarnos. Valieron la pena. El valor del chip se iba a amortizar en los próximos 20 días. El shopping que visitábamos estaba a metros del RV Camp: Northridge Fashion Center. Ahí hicimos varias compras, algunas importantes como celulares, por ejemplo. Terminamos tan tarde y estábamos tan cansados, que volvimos, comimos y nos fuimos a dormir. ¿Qué comimos? Esas pastas que se cocina rapidito, en las cuales se obtiene un muy buen resultado para ser lo que es. Un dólar cada plato.

Después de investigar e investigar decidimos que lo mejor sería ignorar Hollywood, su paseo de las estrellas y las casas de Beverly Hills así que ni siquiera fuimos para ese lado. El segundo día tomamos unas bicis por la mañana con nuestros anfitriones en el lugar (hay muchos lugares para rentarlas) y recorrimos desde Santa Monica a Venice Beach, llegando para el almuerzo. Paramos en un lugar que nos recomendaron los lugareños que se llama El Tarasco, de comida mexicana. Excelente. Una fiesta de sabores en la boca. Algunas porciones muy picantes. La vuelta en bici con la panza llena fue durísima. Nadie nos avisó que el partido duraba 180 minutos.

 

De ese viajecito en bici les dejamos este video. Es la playa más amplia que vi en mi vida. Realmente inmensa. La callecita esa para hacer ejercicio es increíble. En el camino paramos en una pista de skate y nos quedamos un buen rato mirando a todos los chicos y chicas de cualquier edad haciendo cosas increíbles.

De ahí, nos fuimos a Estudios Warner, una visita que la recomiendo 100% sobre todo si sos fanático de The Big Bang Theory o Friends. También hay cosas de Batman y de Harry Potter. También de un montón de películas en general. La visita se puede hacer doblada al castellano por alguno de sus guías que siempre son muy simpáticos y se hace 70% en carrito de golf. Aquí nos tocó actuar en una grabación de Friends, donde sacamos nuestra foto en el sillón. Sinceramente, superó mis expectativas esta visita.

Si quieren hacerla, les recomiendo que saquen la entrada con tiempo así se quedan tranquilos y pueden planificar con tiempo el día y el horario. Nosotros la sacamos desde Buenos Aires desde la página oficial de Warner.  De nuestra primera parada: Los Ángeles, es la visita que más recomiendo.

Volvimos al motorhome, nos bañamos y por la noche fuimos a la Promenade a conocer un poco y también a comprar algunas cositas. Muy linda la promenade, ampliaremos en la segunda visita a Santa Mónica. Después de pasear un rato por “la principal” fuimos a comer a lo de nuestros amigos una riquísima y abundante comida árabe (ellos son descendientes de sirios) acompañada de unos buenos tragos. Excelente velada.

El 29 de diciembre fuimos a conocer Universal Studios, el parque de diversiones que ya habíamos visitado en Orlando. Está muy bien, tiene hasta el castillo de Harry Potter. Es bastante más chico, pero tiene una atracción que el de Orlando no tiene: un recorrido del terror por The Walking Dead que casi me tiene como agresor de un zombie. Mis compañeros de esa aventura calificaron mis movimientos ante la aparición del zombie como dignos de Niccolino. Al salir, comimos en Bubba Gump.

Esa noche, la última de esta primera estadía en LA, teníamos entradas para ver el clásico de la ciudad: Los Ángeles Lakers vs Los Ángeles Clippers. Iba a ser triunfo de los visitantes en un partido que no tuvo nada que ver con un clásico argentino.

Al otro día organizamos un poco el vehículo, compramos algunas provisiones más y encaramos para la ruta para llegar a Las Vegas antes de las 18 hs. Así terminaba nuestra primera parada: Los Ángeles.

Las imágenes del día

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25 días por la Costa Oeste en motorhome

25 días por la Costa Oeste en motorhome

El viaje de 25 días por la Costa Oeste en motorhome siempre fue un sueño del grupo y haber elegido ese destino como primera experiencia fue una gran decisión. Viajar de esta forma tiene sus ventajas y su magia, como te explicamos en este post.

Hablando propiamente del viaje, pensamos en un viaje de 20 días que recorriera los destinos más conocidos de la zona y que además coincidiera con que el 31 de diciembre nos encuentre en Las Vegas, en una de las pocas noches que no dormimos en el camión. Así que sacamos pasaje para el 25 de diciembre con destino a Los Ángeles.

25 días por la costa oeste en motorhome: Los Angeles

Llegamos a USA un día después y apenas llegamos, salimos del aeropuerto y comimos en el orgullo del Oeste: Inn n’ Out. Pero no estaría ni cerca de ser la última vez que comiéramos ahí. Desde ahí, fuimos a buscar el motorhome que nos sorprendió por su tamaño y comodidad.

Ya con el motorhome en nuestro poder fuimos a Walnut RV Park, que es el lugar que elegimos para dejar nuestro hogar asentado y movernos en auto por LA ya que es una ciudad con muchísimo trafico y donde no es fácil estacionar un motorhome. Por ejemplo, para ir a Santa Mónica estuvimos dos horas.

Si bien el RV Camp estaba bien les recomendamos que terminen de leer este post y encuentren nuestra mejor recomendación en Santa Mónica. El primer día lo que hicimos fue ir al shopping y al supermercado a comprar provisiones para los próximos días y también chips de celulares para poder comunicarnos. Valieron la pena. El shopping que visitábamos estaba a metros del RV Camp: Northridge Fashion Center

Después de investigar e investigar decidimos que lo mejor sería ignorar Hollywood, su paseo de las estrellas y las casas de Beverly Hills así que ni siquiera fuimos para ese lado. El segundo día tomamos unas bicis por la mañana y recorrimos desde Santa Monica a Venice Beach, llegando para el almuerzo. Paramos en un lugar que nos recomendaron los lugareños que se llama El Tarasco, de comida mexicana. Excelente. Una fiesta de sabores en la boca. La vuelta en bici con la panza llena fue durísima. Nadie nos avisó que el partido duraba 180 minutos.

De ese viajecito en bici les dejamos este video. Es la playa más amplia que vi en mi vida. Realmente inmensa. La callecita esa para hacer ejercicio es increíble. En el camino paramos en una pista de skate y nos quedamos un buen rato mirando a todos los chicos y chicas de cualquier edad haciendo cosas increíbles. Por la noche fuimos a la Promenade a conocer un poco y también a comprar algunas cositas. Muy linda la promenade, ampliaremos en la segunda visita a Los Ángeles en este mismo post.

El tercer día fuimos a Estudios Warner, una visita que la recomiendo 100% sobre todo si sos fanático de The Big Bang Theory o Friends. También hay cosas de Batman y de Harry Potter pero tanto en detalle, y también de un montón de películas en general. La visita se puede hacer doblada al castellano por alguno de sus guías que siempre son muy simpáticos y se hace 70% en carrito de golf. Aquí nos toco actuar en una grabación de Friends, donde sacamos nuestra foto en el sillón. Sinceramente, superó mis expectativas esta visita.

El último día completo en LA nos fuimos a Universal Studios, el parque de diversiones que ya habíamos visitado en Orlando. Esta muy bien, tiene hasta el castillo de Harry Potter. Es bastante más chico, pero tiene una atracción que el de Orlando no tiene: un recorrido del terror por The Walking Dead que casi me tiene como agresor de un zombie. Esa noche comimos afuera del Motorhome: Bubba Gump.

25 días por la Costa Oeste en motorhome: Las Vegas

El día 29 teníamos que salir relativamente temprano porque teníamos que estar a las 18 hs en Las Vegas para retirar nuestras entradas para el Show Love de The Beatles en el Hotel The Mirage. La ruta fue bastante chata, sin mucho para ver, hasta que uno se encuentra con este monstruo de cemento en el medio del desierto. Fue nuestro primer cambio de estado: de California a Nevada.

Llegamos a tiempo. Retiramos los tickets y dejamos el Motorhome en el estacionamiento del Hotel Linq, donde reciben este tipo de vehículos. Por solo 10 dólares el día te acostás y despertás con estas vistas espectaculares de Las Vegas. Lo único, es que no podés cargarlo ni limpiarlo.

En Las Vegas hicimos Shopping Outlets (íbamos con el camión y se puede dejar en el valet parking) y casinos. Estuvimos el 29 y el 30 en el estacionamiento que contamos antes, y el 31 al mediodía, agarramos el motorhome y fuimos hasta la entrada de The Venecian, hotel que reservamos para pasar año nuevo.

Hicimos el check in y nos dieron la habitación. Teníamos entradas con comida y bebida incluida para una fiesta en LAVO en The Palazzo que incluía también la entrada para TAO en nuestro hotel. Fuimos a la primera porque tenia terraza a la calle principal y pudimos ver los fuegos artificiales que fueron espectaculares. Nosotros estábamos vestidos para la ocasión. La fiesta comenzó y terminó temprano. De ahí nos fuimos al casino para seguir festejando. Parecía de día. Al otro día, con late check out, salimos de nuevo para el Motorhome y lo dejamos un día más en el estacionamiento del Linq.

Gran Cañon

El dos de enero salimos a la tarde para uno de los grandes momentos del viaje: El Gran Cañon. Y también fue el segundo cambio de estado: de Nevada a Arizona. Paramos dentro del Parque en el Trailer Village RV Park, donde pudimos jugar un rato a la pelota y disfrutar un tremendo atardecer porque llegamos bastante tarde. Al otro día madrugamos y disfrutamos de las vistas del Gran Cañon. Es sin dudas espectacular el silencio y los colores que tiene el cañon del colorado. La inmensidad que tiene es directamente proporcional a la cantidad de visitantes que recibe por años.

Monument Valley

Desde ahí, salimos para el punto más al este de nuestro viaje: Monument Valley. Una vez ingresados al parque también conectamos con el cuarto estado de nuestra travesía: Utah. En todos estos lugares es muy fácil estacionar el motorhome porque están preparados para recibirlos.

Enganchamos un tour en camioneta con descuento. Los realizan los locales y es como negociar en algún país de Sudamérica, el primer precio nunca debe ser cerrado. Vimos unas formaciones rocosas espectaculares, hasta con forma de animales. La única contra fue el clima. Ya estaba cayendo el sol y realmente hacía frío.

Ya siendo casi de noche y con el tiempo justo, reservamos online en Page Lake Powell Campground. Le metimos dos horas de ruta de noche para poder despertar temprano cerca de nuestros dos próximos destinos.

Horseshoe bend

Al llegar al camping, no había empleados. Solo un sobre con nuestros nombres en un casillero que nos asignaban un lugar para el vehículo y algunas explicaciones generales. Cocinamos algo en el motorhome y a dormir que al otro día nos levantábamos temprano.

De madrugada, usamos las duchas del complejo que estaban en espectaculares condiciones y tuvimos que tomar una decisión: irnos sin pagar o esperar a que sean las 9 am para que viniera algún empleado. Tomamos la opción uno, pero pagamos posteriormente por teléfono, llamando al complejo y dando nuestros datos de la tarjeta de crédito. Aparentemente es normal y la gente del campamento no estaba ni preocupada.

Ese mismo día hicimos dos cosas increíbles. En primer lugar, fuimos a Horseshoe Bend, bien temprano. Siento, y a la vez estoy seguro, de que el mejor horario para ir a esta belleza es por la tarde, por la forma en que le pegaría el sol. Aún así, por la mañana y con mucha sombra, nos pareció espectacular. Es un rio que gira en forma de U, teniendo la forma exacta de una herradura de caballo (eso significa su nombre). La vista en sensacional.

Antelope Canyon

Desde ahí salimos para unos de los momentos clímax del viaje: Antelope Canyon. Jamás habíamos visto algo así. Se trata, hablando así nomás, de unas cavernas naranjas que tienen ingreso de luz por lo que se genera un efecto increíble. Es un lugar muy instagramer, pero donde la realidad esta recontra a la altura de esa foto que suben todos. Muy recomendable.

Ya habiendo terminado las dos excursiones del día y ya siendo la tarde, partimos nuevamente para Las Vegas para acortar distancias hacia Yosemite, nuestro próximo destino y que debido a las inclemencias climáticas iba a ser, valga la redundancia, el viaje más largo del viaje.

Las Vegas II

Dormimos nuevamente en el estacionamiento del Linq, hicimos compras finales y personalmente, por la noche, me fui a darle la ultima vuelta a la ciudad más luminosa del mundo. Fui de punta a punta de la ciudad de 23.30 hs hasta las 3.00 am aproximadamente. Vi un montón de otros hoteles por dentro y casinos. Algo que recomiendo.

25 días por la Costa Oeste en motorhome: Yosemite

Después de ese día para recuperar energías, salimos para Yosemite. Si el tiempo es verano, la ruta es más corta porque se puede entrar por otros accesos. Como era invierno, tuvimos que rodear el parque por el Norte y se tarda aproximadamente diez horas. Nosotros tardamos un poco más. Salimos a las seis de la mañana de Las Vegas y llegamos tipo 22 horas al Yosemite Lakes RV Resort.

Estábamos casi en la mitad del viaje de 25 días por la Costa Oeste en motorhome.

Este RV Resort, que esta justo antes de la entrada al parque, tiene muchísimo espacio e inclusive tiene una cabaña central con pool, televisión, algunos sillones para leer. Pareciera que funciona muy bien en verano, ya que contaba con un arroyo y un montón de lugar para hacer deporte como por ejemplo una cancha de Volley.

El ingreso al parque se paga, y cuesta 30 dólares por vehículo. Esto incluye acceso ilimitado por una semana al parque. Nosotros estuvimos el día siguiente a nuestro arribo y el segundo día solo mediodía. Eso nos basto para caminar por el valle, conocer el Half-Dome, El capitán y también el Mirror Lake. El parque de Secuoyas (unos arboles inmensos) estaba cerrado por mal tiempo.

En Yosemite, todo se hace caminando, pero hay puntos que se pueden conectar a través de un micro interno. Nosotros entramos con el motorhome, y lo estacionamos en lo que sería el centro. Si vas en invierno, el tiempo que le dedicamos nosotros esta bien, puede ser un día más también. Hay muchas opciones y senderos cerrados, que imaginamos, en verano debe ser alucinante.

Yosemite es de esos lugares que es difícil transmitir mediante las fotos la belleza que tiene. Caminas por ahí y parece un sueño, pero cuando después ves la foto y se la mostrás a otro, no lo entiende. Quizás simplemente la foto muestra unos árboles y un lago. No llega a transmitir el silencio, o la paz que se vive en ese lugar. Y la magia creo, está en caminarlo.

Por la noche el silencio es casi absoluto, hay que tener cuidado con los osos en temporada alta, y se pueden ver muchas más estrellas de lo que estamos acostumbrados.  Sin dudas nos queda un gran recuerdo de Yosemite, un lugar al que volveríamos sin dudarlo y lo haríamos de la misma manera. Quizás elegiríamos otra época del año, para verlo con otro vestido.

25 días por la Costa Oeste en motorhome: San Francisco

Por la tarde del segundo día, salimos para San Francisco. El ingreso a la ciudad de los emprendedores fue por el San Francisco – Oakland Bay Bridge casi entrada la noche, con sus luces al 100% y fue de película. El contorno de la ciudad y nosotros ingresando con un camión de mas de 20 metros de largo.

Teníamos reservado el hostel HI – San Francisco Fisherman’s Wharf, que esta en esa zona, en lo que era un complejo de la marina de Estados Unidos. Al ingresar tiene unas casitas todas iguales, y en el fondo, en lo que debió ser un edificio común del complejo, se encuentra el hostel que cuenta con estacionamiento, siendo esta una de las principales razones de su elección.

Teníamos donde dejar el motorhome en una ciudad que no es muy amigable para ellos. Así que lo estacionamos por un par de día y anduvimos a pie y a uber. La primera noche salimos a comer a la hamburguesería emblema de la ciudad que es Super Duper. No nos pareció nada del otro mundo y te lo dejamos por escrito en este post.

Al salir fuimos a tomar unos tragos a un bar que encontramos cerca en el mapa que se llamaba Smugglers Bar y que tenía una ambientación pirata. Probamos varios, estaban todos muy buenos, pero estábamos nosotros solos en el bar.

Al otro día fuimos a caminar un poco por el centro financiero de San Francisco, que resultó para nuestra agradable sorpresa, estar lleno de locales conocidos para nosotros: apple, nike, tommy, etc. Así que al paseo le sumamos unas compritas, pero la más importante de todas fue la del paraguas: llovió todos los días que estuvimos en la ciudad.

Ahí por la zona paramos a comer en Mel’s Drive In, un típico restaurant norteamericano que contaba con rockolas en cada mesa. Obvio, volvimos a comer hamburguesas con papas fritas. El local estaba tremendamente bien ambientado y después descubrimos que es una cadena. Si ven uno, paren. Viajan en el tiempo, comen abundante y a buen precio. Nosotros comimos en el que está en 4th & Mission. 

Ahí cerca vimos pasar uno de streets cars, el verde con beige y pudimos fotografiarlo. Le da un toque hermoso algo tan vintage en funcionamiento a una ciudad tan moderna como San Francisco.

Ya cayendo la tarde, volvimos al hotel para bañarnos y merendamos en el café del hotel que tenia algo muy copado: cada uno se lavaba lo que utilizaba.

Ya listos y empilchados, nos fuimos en BART hacia Oakland, a la ahora vieja casa de los Golden State Warriors: el Oracle Arena. Sin dudas un estadio viejo, quedado en el tiempo y chico para la franquicia que peleó durante tantos años. Muchísima diferencia con el estadio de Los Angeles por ejemplo. Ahora, habrá que ir a conocer el Chase Center.

Justo al lado del Oracle Arena, y algo que nos sorprendió, está la casa de los Oakland Athletics, que es el equipo de Baseball en el que Brad Pitt desarrolla su teoría innovadora sobre datos, estadísticas y contrataciones en la película Moneyball.

El partido y el show fueron excelentes como siempre, lo pudimos aprovechar al máximo en ubicaciones altas, pero con buena vista. Comimos en el estadio, lo de siempre. Un hot dog con una buena cerveza mientras disfrutábamos.

Volvimos en el BART, que como en la ida, pasa por debajo de la Bahía de San Francisco y nos dirigimos al hotel a descansar porque el siguiente día iba a tener desgaste físico.

Despertamos en el hostel, y fuimos al lugar recomendado por el hostel a alquilar una bicicleta para hacer el paseo del Golden Gate. El mismo tiene diversas opciones de regreso, nosotros optamos por ir en bicicleta y volver en el ferry con la bici luego de comer en Sausalito, que es donde sale la embarcación. La ida en bici tiene su encanto, pero también la vuelta en el ferry con el puente de fondo. Es un paseo altamente recomendable y es uno de los highlights de San Francisco.

Pasamos casi todo el día del otro lado, y al volver ya casi era de noche. Nos bañamos y salimos para comer en Coin-Op con el primo de uno de los chicos. Coin-Op es un bar temático de video juegos. Lleno de fichines, flippers y arcades de nuestra época. Estuvo muy bueno. De ahí, nos fuimos para Blondie’s Bar donde vimos una interpretación de Isn’t She Lovely de Stevie Wonder por una bandita que nos alegró la noche.

Ya finalizando el día, volvimos para el hostel con algunas copas de más a descansar.

La mañana siguiente nos encontró visitando Alcatraz, en otra de las visitas obligadas de esta ciudad. Sin dudas la vieja prisión guarda historias, relatos y lugares de película. La vista de la ciudad de San Francisco desde la cárcel, es de lo mejor que se puede encontrar. Lamentablemente no llegamos a aprovecharla al 100% porque era un día gris con bastante niebla.

Al salir de la prisión, caminamos un poco por el puerto y comimos por ahí. Después fuimos a conocer the Lombard Street, que es una calle en bajada con muchas curvas y contra curvas. No es muy grande, pero vale la pena pasar, conocerla y sacarse la foto típica.

Sobre el final del día, fuimos a retirar un auto para poder salir temprano al otro día para el Shopping a las afueras. Así, fue, al otro día temprano salimos para el San Francisco Premium Outlets. Hicimos algunas compras de rigor, había buenos precios como en casi todos los premium outlets.

Pasado el mediodía, cuando volvíamos para la ciudad, paramos a comer en Five Guys, una de las mejores hamburgueserías del país del norte. Comimos algo, y fuimos a conocer las Painted Ladies, que son todas unas casitas iguales pintadas de diferentes colores muy emblemáticas de la ciudad.

Como seguíamos con el auto, fuimos a conocer el Golden Gate park, pero antes pasamos por Amoeba Music, una de las tiendas de vinilo más grande de la ciudad y me compré un par de discos interesantes.

El parque del Golden Gate es como el central park pero de San Francisco. Dejamos el auto estacionado, alquilamos unas bicis y lo recorrimos de punta a punta. Para nuestra sorpresa, en el costado oeste del parque había unos campos de futbol y se estaba por jugar una semifinal de estado de futbol femenino infantil. Le metimos pata a la vuelta en bicicleta para llegar a devolverla, tomar el auto y volver a las canchas con nuestra pelota (si, la teníamos en el auto). Mientras veíamos el partido, jugamos también un futbol tenis. Espectacular.

25 días por la Costa Oeste en motorhome: Big Sur

Al otro día comenzamos la bajada para el trayecto final del viaje. La Big sur, la ruta 1. La que bordea la costa oeste. Paramos en Carmel By The Sea primero a pasar la mañana en la playa. Es un Cariló yanki. Mucho verde, playa tranquila y gente grande fuera de temporada. Muy lindo. Las tiendas, exclusivas. Y comer ahí, muy caro.

Por la tarde subimos un poco para conocer Monterey. La calle principal, la playa, y los locales. Fuimos a Cannery Row y cenamos en Bubba Gump la primera noche. Somos fanáticos de la película y fanáticos de los camarones. Siempre.

Al otro día también íbamos a estar en Monterey, que nos gustó mucho. Recorrimos, conocimos. Fuimos a la playa y yo personalmente me puse a leer bajo el solcito. Comimos sándwiches en la playa con Pringles. Por la noche, en vez de Cannery Row, fuimos a Fisherman’s Wharf y comimos en Domenicos, que tiene un salón con una tremenda vista al mar. Espectacular.

25 días por la Costa Oeste en motorhome: Malibú

Al día siguiente seguimos bajando, esta vez por una autopista interna porque estaba bloqueada la ruta 1. Llegamos a Malibú, cerca de Santa Mónica y paramos en el mejor RV camp del viaje por escándalo: el Malibú Beach RV Camp. Se encuentra frente a la playa y tiene una vista espectacular del atardecer.

Ahí paramos un par de días para terminar de relajar, durante el día íbamos a la playa de enfrente y después del mediodía nos íbamos para Santa Mónica a hacer un poco más de playa o a caminar por la promenade.

Comíamos en el RV porque ya el presupuesto estaba en las últimas. Sobre el final del viaje, decidimos devolver el motorhome dos días antes e ir los últimos dos días a un hotel en pleno centro de Santa Mónica para acomodar bien las valijas y ya sacarnos de encima ese trámite y no tener el estrés de hacerlo momentos antes del viaje.

Y menos mal, la devolución tardó bastante porque por el choque que sufrimos en Yosemite, entró en revisión de taller y tuvimos que abonar 500 usd de reparación que serían devueltos al mes siguiente por el seguro que habíamos contratado.

25 días por la Costa Oeste en motorhome: Santa Mónica

El hostel elegido fue HI Los Angeles Santa Mónica Hostel, a una cuadra de la promenade. Contábamos con desayuno y estaba espectacular. Durante el día hacíamos playa, monopatines, paseos, un poco de penales. Veíamos el atardecer en la hermosa playa que tiene Santa Mónica.

La última noche el hostel ofrecía un Pub Crawl en limusina por un valor bastante económico. Lo hicimos. Un par de bares y un boliche para cerrar que nada tienen que ver con la noche Argentina. Linda experiencia, pero volvimos relativamente temprano.

Cerramos un gran viaje de 25 días por la Costa Oeste en motorhome. Con paisajes diversos, con naturaleza y ciudades, con lujo y también con austeridad. Uno de los mejores viajes de nuestras vidas.

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¿Que hacer en Las Vegas?

¿Que hacer en Las Vegas?

Las Vegas es la ciudad del ocio y la diversión, pero las cosas que hay que hacer en las vegas son todas del mismo rubro: juego, diversión, shopping y gastronomía. Si quieren paisajes o naturaleza, hay que hacer algunos kilómetros para ir al Gran Cañon, Cañon Antelope, Monument Valley o Horseshoe bend.

Puntualmente en las vegas entonces, tenemos el siguiente listado de cosas para hacer:

Caminar por The Strip

The strip es la avenida principal, donde están absolutamente todos los hoteles & casinos importantes de la ciudad: Bellagio, The Venetian, MGM, Caesars Palace, entre otros. La misma ha aparecido en innumerable cantidad de películas. Sin dudas, el encanto de la avenida se muestra al 100% cuando cae el sol.

Ir a ver a algún espectáculo

Nosotros elegimos el show de Love de The Beatles de Cirque du Soleil en el hotel Mirage. Es espectacular el show, más si como a mí, te gustan mucho los cuatro fantásticos. Cualquiera de los principales espectáculos no los va a defraudar.

La foto en el cartel de despedida

Yo no lo hice, me parecía una pavada, pero ahora me gustaría tener esa foto en mis recuerdos.

Mirador del Stratosphere

El hotel cuenta con un mirador de 350 metros de alto que ofrece la mejor vista aérea de la ciudad de Las Vegas. Nosotros tampoco lo hicimos.

Shopping

La ciudad cuenta con dos premium outlets como los de Orlando donde están las marcas más buscadas por los argentinos a precios increíbles. Por momentos, precios irrisorios. Ambos shoppings son muy completos. Si van, aprovechen para comer en Shake Shack.

Una noche en un buen hotel (al menos)

Nosotros por una noche (la del 31 de enero) dejamos el motorhome y dormimos en el hotel The Venecian. Tremendo hotel, tremenda habitación y muy buena fiesta de fin de año para los huéspedes del hotel. Si pueden, la experiencia de estar en un gran hotel de Las Vegas no se la van a olvidar.

Jugar unos dólares, fundamental en que hacer en Las Vegas

Ni yo ni los que fueron conmigo somos muy amantes de los casinos…pero estando ahí tuvimos que apostar unas fichas. Por mi parte, aposté en la ruleta y el saldo fue positivo. Supe irme a tiempo.

Comer unas buenas Ribs

Nosotros buscamos y pedimos referencias, y elegimos Ellis Island Barbecue. Esta alejado de la Strip y del centro centro de Las Vegas. Esta en Ellis Island hotel & casino, que seria lo que en las películas se muestra como esos casinos de mala muerte donde va el actor que es expulsado de los mejores casinos.

Recorrer The Strip por “adentro”

En general, casi todos los casinos/hoteles están conectados. Se puede ir avanzando por la avenida principal sin salir a la luz del sol o las estrellas y es una excelente experiencia. Yo lo hice de noche y lo recomiendo. Además, uno va conociendo absolutamente todos los hoteles que son cada uno más impresionante que el que le sigue. Entre ellos pueden ir a las calles de Venecia, a las calles de París, a una pirámide de Egipto… y lo que se los ocurra.

El show gratuito de las fuentes del Bellagio

El Bellagio (el hotel de La Gran Estafa) tiene cada determinado periodo de tiempo (dependiendo temporada y hora del día) un show de aguas danzantes, luces y drones con luces. Todo al compás de la música al aire libre. Imperdible.

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¿Que hacer en Santa Mónica?

¿Que hacer en Santa Mónica?

Santa Mónica es una ciudad de playa que no le escapa al lujo, las marcas de alta gama y las más importantes del mundo. Por ende, hay muchas cosas que hacer. Hay una muy buena oferta gastronómica y bastantes cosas para hacer.

Ir a la playa

La playa de Santa Mónica es, sin exagerar, la más amplia que vi en toda mi vida. Me pareció impresionante. Si bien estábamos solos porque era temporada baja, el tamaño sin dudas es un punto a favor. Sin dudas los atardeceres son realmente memorables.

Pier de Santa Mónica

El pier cuenta con restaurantes (Bubba Gump por ejemplo), un parque de diversiones, una vuelta al mundo, el muelle para caminarlo y además cuenta con ser el final de la famosa Route 66.  Sin dudas es uno de los principales puntos de la ciudad.

Promenade, un highlight que hacer en Santa Mónica

La peatonal de Santa Mónica cuenta con una diversidad de marcas importantes y con grandes tiendas donde uno puede hacer shopping tranquilamente. H&M, Zara, marcas deportivas, entre otras.

Ir hasta Venice Beach por el paseo costero

La playa cuenta con un paseo asfaltado que sirve para caminarlo, bicicletearlo, correrlo o transitarlo de la forma que mejor consideres. ¿Cómo lo hicimos nosotros? Primero en bicicleta y luego en monopatín eléctrico. En ambas ocasiones, las sensaciones son espectaculares. Se puede parar a comer tranquilamente en Venice Beach, nosotros lo hicimos acá. 

Quedarse un rato mirando a los skaters

Santa Mónica cuenta con varias pistas de skates que uno puede encontrar en la playa o hasta adentro de una tienda comercial. Nosotros nos quedamos bastante tiempo mirando como chiquitos de menos de cinco años que tomaban clases ¡hacían cosas asombrosas!

Si están en motorhome…

Irse a Malibú Beach RV Park y disfrutar de esos atardeceres increíbles.

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